Algo interesante del fenómeno Facebook es que mucha gente ya se acostumbró a poner estados cortos cada 10 minutos. Muchas de esas personas ahora usan twitter dado que esa mierda es únicamente para eso. Yo tengo un twitter, pero no lo uso porque me llega al ojete el twitter, no se para que lo hice en primer lugar, carajo. Pero si pongo estados idiotas de Facebook a cada rato.
Mi reflexión está acá y a manera de historia:
Hace 5 minutos abrí el blog y me propuse escribir una nueva entrada cuando de pronto me encontré a mí mismo a punto de hacer una entrada de una sola línea con no más de 7 palabras… entonces me detuve y pensé “¿realmente si hago esto se podría calificar como jocoso o interesante?. Me di cuenta de que si quisiera poner huevadas estúpidas cortísimas a cada rato solo tendría que abrir la pestaña donde está el Facebook o empezar a usar mi cuenta de twitter más seguido. No sé en qué momento perdí la noción del sentido del blog. A veces tengo ganas de hablar durante horas de huevada y media, veo mi blog y me olvido de que para eso sirve, lo esquivo, pienso que a los lectores no les interesa tanto rollo, que si ven mucho texto no van a comentar, no lo van a disfrutar… ¿Pero a mí que chucha?. Después de todo esta bitácora virtual se supone que me tiene que servir a mí para desfogarme y hablar huevadas. ¿Si es así entonces cual es el problema con que publique largos testamentos mal redactados con todo lo que pasa por mi cabeza y que seguramente no le hacen bien a nadie y que no se les puede sacar provecho? Hace tiempo prometí publicar las huevadas que yo quiera en mi blog, y si lo que yo quiero va en contra de la tendencia actual que es comentar rápido y decir más con menos, PUES QUE SE JODAN TODOS, yo voy a seguir explayándome cada vez que necesite decir lo que tenga que decir y a la hora de sentir lo que tenga que sentir.
Pero mi modo de ver el mundo es tan peculiar y distinto en ciertos aspectos que cuando hago esas cosas que para mí son maravillosas y me dan paz, la gente no lo entiende, y como no lo entienden no lo consideran realmente como una posible genialidad.
Lo que pasa es que yo sé que soy creativo y quiero poder llevar mi creatividad a todo. Cuando se trata de interactuar con otras personas siempre quiero demostrar que soy creativo, que puedo. Esto suena seguro a arrogancia o a alguna clase de jactancia insolente de que soy un capo y quiero que todos lo vean para que me glorifiquen, pero no lo hago por la gloria, lo hago porque quiero demostrarme a mí mismo que valgo la pena y lo hago demostrándole a los demás que si soy chévere. Aparentemente siento que si los demás me aceptan yo me voy a aceptar también, que si los demás me aman yo me voy a amar también. De algún modo creo una parte de mi cabeza cree que no me quiero.
Pero yo si me amo en realidad, por eso me preocupo tanto por amarme, porque me amo y mi yo se preocupa y se pone celoso porque me amo tanto que tengo miedo de que mi yo no ame a mi yo tanto como mi yo ama a mi yo, así que siempre busco probarle a mi yo que mi yo es un buen partido para que mi yo no deje nunca a mi yo. Aparentemente tengo celos hasta de mí mismo.
Luego escuché a mi viejo tomando sopa en el comedor que está atrás de mí. No hizo mucho ruido como normalmente hace, no se si fue porque estoy muy concentrado escribiendo esto, pero creo que luego de que escuché el plato chocar con la mesa no volví a sentir a mi viejo haciendo ruido en un buen rato, lo cual significa que no es ruidoso cuando come sopa. No como yo que soy un puerco. Una hora antes yo me había servido sopa y comí del mismo modo que como siempre, como un sucio puerco. Estaba bueno el menjunje, y por suerte para mí, no había nadie que se viera obligado a apreciar mis espectaculares modos.
Luego me puse a escribir esto y después hablé de un par de cosas muy bonitas con ella. Me alegró un poco antes de ir a dormir poder hablar de algo tan bello con una persona tan bacán. Luego me fui a dormir y tú te quedaste leyendo esta mierda creyendo que encontrarías algo interesante. Siguiente a eso pensaste “¿qué carajo?” y te inclinaste un poco más hacia el monitor como si eso te ayudara a entender mejor el texto que estas procesando. Rápidamente tu cerebro se acostumbra al asombro y lo adopta como una especie de preludio de donde partirán las siguientes emociones o sentimientos: intriga, gracia y odio.
Hace un par de líneas, luego de asombrarte y quedarte huevón, te diste cuenta al toque de más o menos cual es la dinámica de ese y los siguientes párrafos, por lo que ya no te preguntaste a ti mismo “¿qué está pasando?” sino más bien “¿por qué está pasando?”. Ahí está la intriga.
Siguiente a esto vino el odio, en algunos mucho, en otros poco, pero todos se indignaron en el momento en el que los traté como si yo pudiera controlar sus pensamientos. Luego se dieron cuenta de que no solo no puedo controlar sus pensamientos, sino que no intento hacerlo, solo trato de fastidiarlos un rato haciendo de su lectura de blogs un poco más entretenida. Esto les causa gracia.
La sorpresa genera duda, la duda temor, el temor miedo y el miedo odio. Del odio a la gracia la línea es muy estrecha, solo hay que aprender a aceptar que realmente no tendríamos por qué ponernos agresivos si no quisiéramos. Es entonces cuando nos damos cuenta de que somos más, de que aun el que te jode, el que te cierra y el que termina ganándote no son nada si es que tu no quieres que signifiquen nada. Una piedra conocida sigue siendo una piedra, no la puedes cambiar, la piedra que no conoces va a ser la misma cuna vez que se te revele, pase lo que pase uno no puede hacer más cambiarse a sí mismo, mirarse y tomar la decisión.
Y acá es la parte en que me da tanto sueño que me llega al ojete y ni siquiera termino de decir lo que quiero decir en el penúltimo párrafo y mis ideas quedan inconclusas, ambiguas y mal sustentadas. Con esto prácticamente les doy pase a que me critiquen todo lo que quieran dado que todo mi floro no pareciera estar bien formulado porque al no estar terminado carece de, seguramente, puntos clave que unen los cabos sueltos dentro del discurso.
Me pica el ano.
Los amo.
Atentamente.
La Empresa.
P.D. y tu vieja.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada